martes, 6 de enero de 2009

ENSEÑAR A LOS ENSEÑANTES NUESTRA HISTORIA. EL EJEMPLO EN VIGO

En Galicia, como en Navarra o en Canarias, no hubo guerra civil. Sólo hubo ejecuciones selectivas. Nuestros mayores, en la mayoría de los casos y situaciones, callaron. No querían transmitir a sus hijos nada que les pudiera predisponer a asumir riesgos que acaso podrían acarrear horrores como los que ellos habían vivido.
Hoy las cosas han cambiado, aunque mucho menos de lo que desearíamos. A pesar de las dolorosas limitaciones de la Ley de Memoria Histórica y de las posteriores decisiones judiciales que impiden la identificación de los genocidas, se van desarrollando iniciativas que permitirán al menos enseñar a los jóvenes lo que fue aquel golpe de estado fascista que marcó las vidas de varias generaciones.
El Faro de Vigo da cuenta de una de estas iniciativas, dirigida a los profesores de aquella ciudad gallega, que transcribimos a continuación. (klik egin-ver más)

EL ROSCO DE REYES


El 6 de enero es de esas fechas creadas para compartir la ilusión con los más pequeños de la casa y para algunos, como yo, ejercitar la nostalgia de la muy lejana niñez. Ese viaje virtual que emprenden cada Navidad los tres Magos (no eran reyes pero tampoco la marquesa de Parabere era marquesa) llegados de Oriente sigue cumpliéndose, a pesar del irresistible empuje de sus máximos rivales Papá Noel, Santa Claus y sobre todo el euskaldun y algo mozkorra Olentzero. En las alforjas de sus camellos o caballos nos traen no sólo regalos (a mí como mucho carbón), sino también un ritual de obligado cumplimiento. Antes elaborado por hogareñas manos y hoy en un mundo estresante y muy pret a porter, comprado en pastelerías: el Roscón de Reyes.
Esa especie de bollo suizo (que se vende a precio de caviar), perfumado de azahar con forma de rosca y salpicado como piedras preciosas (¿el precio será por esto?) de multicolores frutas escarchadas y con sorpresa incluida. Precisamente esta sorpresa en su origen romano y hasta no hace mucho consistía en un haba seca, sustituida en los últimos tiempos por una horrorosa figurita, ahora generalmente de plástico, que lejos de consagrarte como en la antigüedad con el efímero título de rey por un día te hace apoquinar la pasta del rosquito de marras. No es de extrañar que la ruda expresión tontolaba venga de quien le tocaba ser el pagano que encontraba la legumbre. Pero ¿por que precisamente un haba dentro del rosco? El haba según el enciclopedista Plinio el Viejo "encerraba el alma de los difuntos".
Y El griego Pitágoras (el del teorema, claro) las odiaba porque decía que era como comerte a tu padre. Sin duda el matemático era muy fantasioso ya que esta legumbre le recordaba "a las partes íntimas femeninas y a las puertas del Hades" (el mundo de los muertos ) . Pero, según cuentan, negarse a pasar por un campo sembrado de habas le costó la vida a mano de sus perseguidores. Muy listo este Pitágoras, pero un poco tontolaba ¿ no?
Mikel Corcuera (Noticias de Gipuzkoa)


ISRAEL IMPIDE QUE EL MUNDO CONOZCA EL INFIERNO DE GAZA

La ofensiva israelí en Gaza va camino de convertirse en la guerra peor contada de los últimos años. Diez días después del inicio del conflicto, Israel sigue sin permitir la entrada de la prensa extranjera en ese territorio palestino. Los corresponsales se ven obligados a mantenerse a kilómetros de distancia de la zona.
Hace mes y medio que el Gobierno israelí restringió el acceso de informadores a la Franja y que la Asociación de Prensa Extranjera de Israel y los Territorios Palestinos (AFP) inició una batalla legal, que ha ganado pero cuya resolución está pendiente de ejecución.
Se cumple así el conocido axioma segun el cual la primera víctima de una guerra es la verdad.